Aprende las diferencias entre gingivitis y periodontitis
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Vale, vamos al grano. Hay dos palabras que probablemente hayas oído en la consulta del dentista (o en algún anuncio de pasta de dientes): gingivitis y periodontitis. Suenan parecido, sí, y están relacionadas, pero no son lo mismo. De hecho, una es como la advertencia, y la otra, el problema serio.
La mayoría de la gente no sabe cuál es la diferencia entre gingivitis y periodontitis. Es comprensible. No es algo de lo que uno hable en una sobremesa. Pero, desde Instituto IO2, ten en cuenta que, si tienes encías que sangran o notas que algo no va bien con tus dientes, te interesa saberlo. Porque cuanto antes se detecte, mejor.
Empecemos por lo “suave”: la gingivitis
La gingivitis es ese primer aviso. Las encías se ven inflamadas, un poco más rojas de lo habitual, sangran cuando te cepillas y huele mal, claro. A veces no duele, por eso muchos no le dan importancia. Pero está ahí. Es la típica enfermedad silenciosa que, si la ignoras, puede dar paso a cosas peores.
Y sí, se puede tratar. De hecho, el tratamiento para la gingivitis y periodontitis empieza, en la mayoría de los casos, por aquí. Una buena limpieza profesional, mejorar tu higiene diaria, y listo. El cuerpo responde rápido si le das lo que necesita.
¿Cuál es la diferencia entre gingivitis y periodontitis?
En cuanto a la diferencia entre gingivitis y periodontitis, aquí te la explicaremos de forma muy sencilla.
La gingivitis es una inflamación superficial de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana. Es molesta, sí, pero reversible. No daña el hueso ni las estructuras profundas si se trata a tiempo.
La periodontitis, en cambio, es otro nivel. Se produce cuando la gingivitis no se ha tratado y la infección avanza. Aquí ya hablamos de daño estructural, afectando los tejidos y el hueso que sujetan los dientes. Y sí, puede acabar con la pérdida dental si no se actúa. No es reversible, pero sí controlable con el tratamiento adecuado.
Pero si no haces nada…
Entonces viene la periodontitis. Aquí ya hablamos de algo más serio. Más profundo. Literalmente, afecta a los tejidos que sujetan el diente. Y si no se frena, el hueso también se ve afectado. En resumen, podrías acabar perdiendo piezas dentales. Así, sin más.
¿Notas los dientes como más largos? ¿Sientes que se mueven ligeramente? ¿Se te meten restos de comida con facilidad entre los dientes? Pues podrías estar ya en esta fase. Es más habitual de lo que se cree, sobre todo en adultos a partir de los 35-40.
¿Cuál es el tratamiento para la gingivitis y periodontitis?
Bueno, aquí el asunto se pone técnico. Para la gingivitis, como decíamos, limpieza profesional y buenos hábitos. Pero si la cosa ha avanzado a periodontitis, hay que intervenir más a fondo, raspados, limpiezas subgingivales, y a veces incluso, cirugía. Pero no te asustes, con el profesional adecuado y constancia, es manejable.
Lo importante es entender que el tratamiento para la gingivitis y periodontitis no es solo ir al dentista una vez. Es un proceso que implica revisiones, control, y sobre todo, mantener una rutina diaria en casa que funcione. Cepillado correcto, hilo dental (sí, aunque dé pereza), y evitar el tabaco, entre otros.
No es solo una cuestión de estética
Esto no va solo de tener los dientes bonitos. Las enfermedades de las encías pueden tener consecuencias más allá de la boca. Se han relacionado con problemas cardiovasculares, partos prematuros y descompensaciones en personas con diabetes. Es decir, esto va en serio.
Por eso, si sospechas que puedes tener gingivitis o periodontitis, lo mejor es no esperar. Cuanto antes se actúe, mejor será el pronóstico.
¿Notas molestias en las encías o crees que podrías tener alguno de estos problemas? En Instituto IO2 te ayudamos a recuperar tu salud bucal con un enfoque profesional, cercano y personalizado. ¡Pide cita ya!
